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La operación de miopía con láser. En qué consiste. La Técnica Lasik

Una operación de miopía con láser, utilizando la técnica Lasik, no es dolorosa ni durante ni después de la intervención, solamente se siente después de la cirugía un ligero escozor y, algunos pacientes sienten una cierta presión en los ojos debido a los aparatos que se utilizan para inmobilizar el ojo mientras de realiza la operación. Con la técnica Lasik, se produce un tipo de energía muy precisa e inocua. La operación de miopía con láser consiste en realidad en cambiar la curvatura de la cornea como si se tratara de pulir una lente de contacto, corrigiendo así el defecto del ojo. Este cambio de curvatura se realiza en el interior de la cornea. De esta forma, se cicatriza muy pronto y el paciente se recupera con facilidad en poco tiempo. Para esta operación de miopía con láser es necesario el internamiento en una clínica especializada. El paciente deberá tumbarse en una cama especial con un reposacabezas que reduce la movilidad. Antes de la operación, se instilan unas gotas de colirio anestésico a fin de reducir las molestias y un antibiótico para prevenir posibles infecciones. Con un instrumento para mantener el ojo abierto durante todo el tiempo de la operación, con el fin de evitar el parpadeo, el cirujano levanta una fina capa de tejido corneal y a continuación aplica el láser en el interior de la cornea, y según las dioptrias a corregir, se cambia la curvatura. Mientras dura esta fase, el paciente tiene que fijar la vista...

Mejoran técnica para corregir defectos de visión por láser

Mejoran técnica para corregir defectos de visión por láser

  Alemania está aportando importantes mejoras en todo lo que se refiere a las operaciones de miopía con láser. Utilizando las nuevas técnicas, los especialistas están consiguiendo mejorar notablemente la precisión en la corrección de los problemas de visión. Por otro lado, en la actualidad se puede garantizar una mayor seguridad en los tratamientos y se espera que en el futuro se consiga también eliminar la presbicia, que aparece en las edades avanzadas, y las enfermedades oculares de la infancia. Y es que, realmente, existe un poco de miedo aún entre mucha gente a pasar por una intervención de erradicación de la miopía por láser, debido al temor a los efectos secundarios que ésta pudiera tener, por lo que prefieren seguir llevando gafas o lentillas y dejar a un lado esta otra posibilidad. Y es que no debemos olvidar que sí existe un riesgo en este tipo de operaciones. Por ejemplo, un error en una córnea puede desembocar en una mayor sensibilidad a la luz y a que se creen irritaciones durante la noche. Las nuevas aportaciones alemanas a esta técnica permitirán a partir de ahora un trabajo más preciso. Por ejemplo, en el caso de los “rastreadores oculares”, que son los encargados de registrar durante la operación el movimiento del ojo, se podrá redireccionar el láser en función de este movimiento. También es posible desgastar la córnea con distinta intensidad y en determinadas zonas del ojo que se esté tratando, permitiendo así un mayor control y una mayor...

¿Qué es el Lasik?

La operación realizada con técnica lasik se efectúa con anestesia con gotas; es decir, que el paciente está despierto durante toda la operación. La intervención suele durar poco tiempo, dependiendo de la cantidad de dioptrías que tenga el enfermo, pero puede durar unos diez minutos por ojo, contando con los preparativos que son necesarios. Normalmente, se operan los dos ojos en la misma intervención, primero uno y después el otro. La córnea es la parte delantera transparente del ojo, y es la lente más potente que posee éste. En una operación utilizando la técnica lasik, la intención es modificar el sistema óptico del ojo para que la imagen se enfoque bien en la retina sin necesidad de gafas o lentillas. En realidad, se talla una lentilla sobre el ojo; es decir, se adapta la curvatura de la córnea a fin de eliminar la graduación. Para estos casos, se levanta una lámina delgadita de córnea, se talla con el láser el lecho de abajo y después se vuelve a colocar la lámina. Si se hiciera directamente sobre la parte de encima de la córnea, se produciría una úlcera muy dolorosa que tardaría varios días en cicatrizar. La lámina que se levanta de la córnea se llama flap y no se corta del todo, pues se deja una zona de unión, como si fuese una bisagra, y una vez terminada la operación se vuelve a colocar todo en su sitio. Esta cirugía no duele, pero puede ser molesto el aparato que...